El quijote contra las centrales eólicas

 


Hoy nos hace falta la campaña de un viejo hidalgo contra la evolución de sus antiguos enemigos.

Estos no serían tan pequeños como sus rivales pasados, y su epopeya contra ellos no sería una campaña de hidalguía como el lo supondría, además no contaría con el apoyo de su fiel escudero (ni de nadie al parecer). Quizás esta no sea una épica batalla y seguro Rocinante dudaría de emprender su galope ante semejante desafío.

Hoy muy pocos podrían tener la valentía de enfrentarse a estos gigantes, además de que cuentan con un apoyo inigualable, son los colosos que lideran la transformación energética del mundo y muchos se sienten orgullosos por ellos sean parte de su horizonte

Mas sin embargo cuentan con un conjunto de debilidades que implican que su uso masivo e implementación tengan un impacto medio ambiental que deba ser considerado con profundidad.

Es claro para todos los seres humanos que toda acción y construcción tiene una reacción en el medio ambiente, desde las mega construcciones de centrales hidroeléctricas, hasta las mini centrales hidráulicas de cualquier rio, siempre se tendrá como resultado una huella que afecta el medio ambiente. Sin embargo, es necesario reevaluar el profundo impacto de las grandes centrales eólicas que están siendo instaladas alrededor del mundo con la esperanza de ser el futuro energético del planeta.

Para ello se debe evaluar los materiales necesarios para construirlas y su coste energético, como también su impacto ambiental al momento de su construcción y su efecto futuro en el ecosistema, además de las grandes inversiones que deben ser movilizadas para su conexión a la red.

El futuro ambiental esta financiado por los combustibles fósiles.

Si somos justos en nuestra evaluación, todas las centrales de este planeta, absolutamente todas, requieren de combustibles fósiles para ser construidas pero la centrales eólicas han pasado a ser la tecnología más difundida y más apreciada por su despliegue, además que es una tecnología madura y sobre todo con un retorno de inversión relativamente rápido. No obstante, estas centrales representan una carga sin igual al sistema ecológico y eléctrico.

La construcción de estos titanes implican toneladas de combustibles fósiles, estos que generarán como subproducto gases nocivos que dañaran el planeta con la esperanza que su impacto sea menor que los beneficios que causaran al convertir la energía del viento.

Aquí es donde debemos reflexionar al respecto y preguntarnos si vale la pena la instalación de estos dispositivos con la esperanza de que en el futuro generarán grandes cantidades de energía “limpia”, es decir, contaminamos hoy para que su impacto ambiental se vaya diluyendo en el tiempo. El mercado ha dicho sí. Es mejor contaminar hoy y mañana tendremos un mundo con generación limpia.

Y aunque la lógica parece razonable, la voracidad del ser humano ha llegado a plantearse construir tantos generadores eólicos como espacios disponibles tengamos, con esta lógica hemos levantado una gran industria que contamina sin pudor y la cual puede tener a futuro impactos insospechados.

un aerogenerador de 5MW necesita en torno de 150 toneladas de acero para los cimientos, 250 toneladas para los bujes del rotor y la góndola, y 500 toneladas para la torre, además una turbina de estas características cuenta con tres alabes de 60 metros los cuales pesan alrededor de 15 toneladas y su recubrimiento puede estar hecho de fibra de vidrio o poliéster. No está de más decir que fabricar estos elementos implica grandes cantidades de combustibles fósiles, como coque, carbón y diésel.

Es necesario indicar que la producción de una tonelada de acero genera alrededor de 1,8 toneladas de dióxido de carbono y una tonelada de cemento que genera 0.9 toneladas de CO2, ustedes pueden ir haciendo cuentas de la cantidad de emisiones que generan estos dispositivos, sin contar todos los procesos de explotación (minería) y transporte de la cantidad de materiales y su futuro traslado hasta su posición final.

De estas cuentas solo nos resta preguntarnos una cosa, ¿podemos permitirnos emitir la cantidad de gases que estos elementos requieren al momento de su explotación, traslado y desarrollo?. Quizás sí (quisiera creerlo), pero al parecer esta respuesta aún nadie la tiene.

Si alguien expone que estos dispositivos son capaz de devolver o inyectar en poco mas de un año la cantidad de energía que se requirió para crearlos, no lo discutiría, esto es real, siempre y cuando estos dispositivos tengan un gran factor de planta. Pero aún así cientos de toneladas de CO2 abran sido emitidas y no existe un proceso de absorción de estos gases más eficiente que la misma naturaleza, la cual será destruida por el calentamiento que esos gases generarán.

Hoy el quijote tendría suficientes razones para levantarse contra esos gigantes, porque él más que nadie podría ver la realidad de tan terrible enemigo, y aunque su contienda no fuera equilibrada y perdiera de forma garrafal, al menos lograría rasguñar el telón con el cual estos se muestran como los actores principales de una transición que buscar cambiar todo sin cambiar nada.

 Por: Debbie Arredondo

Más info: 

- dudas sobre energía eólica 

- Emisiones del sector Cemento

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