Una crisis inevitable.
Las llamas robadas a los dioses por Prometeo dieron a los seres humanos el chispazo inicial, así la civilización iniciaría un camino por donde intentaría usar todas las fuentes de energía disponibles para facilitarse la vida, después descubrirían que podían usar la fuerza de los ríos y las corrientes de los aires, y de esta forma pasarían la mayor parte de su historia.
Todo cambió en el momento que re-encontraron* una fuente lo suficientemente útil, sencilla de transportar, relativamente fácil de explotar y con tanto contenido energético que se convirtió rápidamente en la base fundamental del mundo y ha sido imbatible desde entonces. Ahí inició una carrera por extraer estos recursos y quien los tuviera más rápido aseguraría su hegemonía y el desarrollo de su sociedad.
Las bases del mundo actual se construyeron alrededor de esta forma de energía, la cual fue utilizada en todas las industrias y maquinarías. El control, extracción y uso de estos elementos eran directamente proporcional a la abundancia de las sociedades. Bajo el sistema de libre mercado el control y uso de la energía es proporcional a la riqueza de la sociedad.
Fig.1 Cantidad de energía primaria consumida en el mundo
Y así este nuevo recurso energético absorbió a la humanidad y le entregó la capacidad de transformar el mundo, interconectó la sociedad y generó un desarrollo tecnológico sin igual, por consiguiente su explotación en los últimos cien años ha seguido un crecimiento exponencial (ver fig. 1).
Sin embargo su uso intensivo ha hecho que el medio ambiente se degrade y promete un futuro apocalíptico si no somos capaces de evitar el consumo de este tipo de energías fósiles.
Esto nos lleva a hacernos muchas preguntas, ¿por qué seguimos usando estas formas de obtener energía? ¿existe alguna solución a este problema?, ¿deberíamos preocuparnos tanto por esta problemática?, ¿deberíamos enfocar nuestros esfuerzos en causas mas importantes?.
Quizás seguramente todas tengan respuesta pero ninguna de ellas debe ser trivial, así que intentaré abordar algunas de ellas y despejar un poco el camino para abrir el tema de discusión.
¿por qué no hemos dejado los combustibles fósiles?
Si el problema del cambio climático son los combustibles fósiles la solución es dejarlos, es cierto, la solución es simple en su argumentación pero en su implementación es otro cuento.
Como ya lo decíamos toda la sociedad actual se cimenta sobre los combustibles fósiles, todos los medios de transporte, aéreo, marítimo y terrestre, se encuentran predominantemente basados en estos recursos, la producción industrial de acero, cemento, asfalto, fertilizantes y hasta electricidad se basan en ellos. Pensar en simplemente cambiarlos es irreal dado que aún no existe un posible sustituto, ni el hidrogeno, ni las baterías, ni la energía solar y mucho menos la energía nuclear son rivales para las cualidades que tienen los combustibles fósiles.
Para demostrar la superioridad coloco en comparativa el diesel y las baterías de litio, el actual rey vs el novato aspirante a la corona.
El Litio ha revolucionado la capacidad de los dispositivos móviles siendo capaz de almacenar un gran contenido energético en un pequeño espacio, por lo cual ha sido llamado a liderar la revolución en contra de los combustibles fósiles y aunque su evolución ha sido impresionante aún le falta mucho para ser un real aspirante al título.
La tecnología de punta aplicada en estas celdas para su uso industrial ha logrado que este dispositivo pueda tener una densidad energética de 300 Wh por cada kilogramo de peso, lo cual es un gran avance (estas celdas fueron anunciadas en el batery day de Tesla en el año 2020). Se espera que pronto se empiece a construir en masa estos elementos y así lograr una reducción considerable en el precio de los vehículos.
Por otro lado se encuentra el diesel el principal motor de la economía mundial y la principal fuente de energía para transporte marítimo y terrestre. La densidad de energía de este combustible es aproximadamente 12 000 Wh por cada kilogramo de peso. Es decir el diesel contiene 400 veces mas energía que la mejor batería de litio que se ha creado hasta el momento.
Es necesario decir que los motores eléctricos y los procesos basados en electricidad son mucho mas eficientes pero aún si quisiéramos reemplazar la mejor embarcación o el mejor camión de carga se debería colocar una cantidad de baterías inmanejables sin contar con los costos que esto conllevaría, además de la capacidad de carga, descarga y autonomía. Estas consideraciones nos lleva a pensar que esta nueva generación de dispositivos aún hacen parte de la ciencia ficción.
¿ La energía eléctrica es la solución del problema ?
A decir verdad aún no existe una solución práctica para el problema, debido a que estamos lejos de encontrar un sustituto adecuado a los combustibles pero podemos identificar las cualidades que debería tener este nuevo recurso:
1- Tener una gran densidad energética por ende debe ser fácil de transportar.
2- Tener la capacidad de fabricarse en masa y a bajos precios.
3- Tener aplicaciones prácticas para usarlo en los dispositivos cotidianos.
Aunque existan en estos momentos nuevas tecnologías que intenten cumplir con estas expectativas, lejos estamos de alcanzar estos tres puntos en un único elemento.
Ahora siendo claros, ¿la electricidad es el camino para combatir el cambio climático?.
Ante esta pregunta creo que no existe lugar a dudas, la electricidad es el único camino que tenemos para evolucionar, es uno de los procesos mas eficientes que se ha desarrollado como especie y sus interacciones de calor y movimiento lo hacen la única alternativa.
Si miramos los recursos primarios de energía en el planeta será claro que debemos usar la electricidad, es la única forma práctica de manejar la energía del sol, el viento, las mareas, el calor interno de la tierra y hasta las reacciones nucleares. De tal forma que esta permite explotar esos recursos y transformarlos en corriente para que pueda ser usada por miles de dispositivos.
Pero se hace imperativo aclarar que esta solución aún no es una competencia para los combustibles fósiles porque no cumple con la primera cualidad que se describía en el listado anterior, y esta solo llegará al momento que se desarrolle una batería lo suficientemente eficiente y que cumpla con los tres puntos.
Entonces aunque la electricidad es una solución, no lo será completamente hasta que cumpla con las tres cualidades anteriores, esto se puede notar fácilmente si se compara la fig.2 con la energía primaria consumida en el mundo mostrada en la fig.1
¿existen otras soluciones?
Hay una que tiene buena pinta, y es el hidrogeno verde, el cual cuenta con una densidad energética considerablemente mayor que la gasolina, además puede tener aplicaciones prácticas inmediatas que pueden reducir la huella de carbono.
El desarrollo e implementación de energías renovables ha crecido exponencialmente abriendo una brecha de oportunidad en esta nueva fuente de energía, pero aún su fabricación es un proceso complejo y poco eficiente por ende los bajos precios no son una característica principal. Mas sin embargo su investigación y desarrollo es un campo fértil y quizás una alternativa para el futuro incierto.
¿y para cuando llegarán las super baterías?
Si algo debe quedarnos claro es que la electricidad sí es el futuro, pero mientras los sistemas de almacenamiento no aumenten su capacidad no será una verdadera competencia a los combustibles fósiles. Las razones se encuentran expuestas y quizás podamos darle muchas vueltas a la temática pero los procesos que mueven al mundo aún están lejos de ser eléctricos. Sin embargo un desarrollo acelerado de esta tecnología podría empujarnos a la revolución que hemos estado esperando.
De todas formas la investigación, el desarrollo e inversión en esta tecnología se ha acelerado en los últimos años y su costo ha caído en una forma vertiginosa, esto ha dado esperanzas de acelerar la transición energética, pero lejos estamos de alcanzar el punto de quiebre. Es necesario decir que la producción en masa de esta tecnología puede alcanzar o se espera llegar a baterías que cuentan con una densidad de 300 Wh por cada kilogramo de peso, aunque teóricamente se han alcanzado baterías de mayor densidad energética, lejos están de ser producidas en masa. Por lo cual esperar que en los próximos años se llegue a una innovación que permita reducir costos, aumentar capacidades y producir en cantidades industriales es un futuro aún distante.
Hay mucha tela que cortar con este tema, y creo que este “pequeño” artículo se queda corto. Lo importante es estudiar los datos, entenderlos y saber que si no los abordamos inmediatamente quizás nuestra civilización puede estar condenada.
Adjunto la fig.4. donde se muestra la cantidad de recursos energéticos consumidos en estados unidos para el año 2021 y nos ayuda a evaluarnos como sociedad, nuestras metas, nuestro futuro y si la transición energética actualmente definida puede lograr sus ambiciones.
Hoy no llegará un salvador
Lamento decirlo e informarles, Dios no nos salvará del cambio climático, este es un tema muy humano y es parte de nuestra responsabilidad buscar una solución, para ello, será necesario revaluar nuestras costumbres, nuestra filosofía, nuestro entendimiento del mundo, la forma de relacionarnos entre nosotros y mucho más el sistema que hemos creado.
Hoy mas que nunca debemos discutir si el sistema capitalista es la mejor forma de relacionarnos y no por eso debemos caer en el pensamiento facilista de que el comunismo es la solución, hoy debemos iniciar una discusión mas profunda donde el sistema que formulaba Adam Smith ya no es adecuado, y aunque este sistema haya logrado ser un motor para los mayores avances que ha visto la humanidad, también se ha demostrado que puede ser desastroso en equidad y en factores humanos como la dignidad.
La prolongación de este sistema solo nos seguirá empujando hacia la destrucción de nuestro ecosistema con la fe que la innovación y desarrollo que el mismo produce solucionarán estas problemáticas, unas metas que este sistema no está interesado en solucionar porque su objetivo principal dista mucho de estas.
Tenemos que ser consientes de que este modelo fue útil y nos permitió alcanzar un sistema social y económico que impulsó al ser humano a tal punto que llegamos a transformar el mundo, mas sin embargo, este sistema hoy nos enfrenta al mayor reto que hemos tenido como especie y de nuestro éxito depende mas del 98% de la diversidad del planeta.
Así que repensar un sistema que se planteó hace más de 300 años y que sigue activo en la actualidad es imperativo. El mundo ha cambiado radicalmente y la evolución humana se ha acelerado. Los trabajos que plantearon Adam Smith y Karl Marx desde su lógica y perspectiva diferente, ya no son aplicables, de hecho, el capitalismo ha adoptado ideas del comunismo y este se ha transformado un poco. Aunque no lo suficiente para replantear un sistema novedoso donde se coloque en el centro el ser humano y su dignidad.
Hoy mas que nunca debemos pensar en el futuro de la humanidad, deconstruyendo lo que significa ser humano, buscando relacionarnos con armonía con nuestro ambiente y desarrollando una sociedad justa y equitativa, así empezaremos a ser parte de una tribu planetaria.
Una tribu planetaria
Para lograr el objetivo es necesario que cada uno de los seres humanos se sientan parte de la tierra y que entiendan que sus acciones definirán el futuro del planeta, ¿pero como lograrlo?, es claro que los seres humanos nunca hemos pertenecido a grandes tribus de hecho muy pocos de nosotros tenemos relación con mas de 100 personas, por lo general nuestros grupos son pequeños. De hecho uno de los más grandes avances de la humanidad es lograr que nos pudiésemos cohesionar en estados nacionales donde nos identifiquemos como parte de un gran grupo y en cualquier parte del planeta nos sentimos orgullosos de pertenecer a estas millones de personas.
Gracias a esto, se han logrado avances técnicos que son inimaginables, pero cada uno de ellos fue el esfuerzo reunido y dirigido de miles de personas. Ahora bien, ¿Cómo podemos lograr que cada individuo se sienta identificado con un proceso planetario?.
La respuesta de esta pregunta aún no la tenemos, pero debemos conseguirla pronto, antes que su respuesta pierda validez y quizás entremos en un punto de no retorno.
La indignación vs la dignidad
Mientras sigamos atados al sistema capitalista y este siga mezclado con el liberalismo nuestra sociedad se verá empujada al despeñadero. Debemos desmontar la forma actual que tenemos de ver el mundo, y este relato debe tener en el centro la dignidad de los pueblos.
Es cierta la tesis que algunos proclaman con algo de indignación en su tono, diciendo: “ahora los paises que se volvieron ricos nos piden que no usemos los mismos recursos que ellos han quemado por más de 200 años y los cuales nos han empujado a la crisis actual”. Y aunque este punto de vista sea válido y genere indignación en su relato, es claro que si usamos la ley del talión todos nos vamos a quedar tuertos; por lo cual la diplomacia* debe ser el único recurso para afrontar esta crisis. Los países desarrollados deben entender que estamos ante un reto en el cual todos nos vemos implicados y que deben resarcir los daños que han hecho, y por el contrario nosotros debemos bajarnos de la superioridad moral y buscar una salida viable donde la dignidad de los pueblos y regiones del mundo se vean representadas.
diplomacia* = una nueva forma de relacionarnos donde la dignidad de los pueblos sea el centro, donde el individuo sea representado y nunca como una forma de representar la “superioridad” de los pueblos.
¿Podemos hacer algo?
Ahora seamos claros, la crisis climática ya comenzó y lo peores efectos los estaremos viendo y sintiendo en los años venideros (Sí, tu y tu familia estarán afectados). Es irreal pensar que la economía mundial va a parar por su propia voluntad, de hecho no puede y no debe, dado que hemos creado los entornos artificiales más eficientes y extraordinarios del planeta como lo son las ciudades, donde si una cadena de suministro se llega a romper millones de personas se pueden ver afectadas (incluso llegar a morir).
El traslado de las personas de los campos a las ciudades ha sido una transición de décadas y este proceso difícilmente se puede romper, por lo cual, lograr que las urbes sigan funcionando es un reto que hasta ahora el sistema actual ha logrado, pero no sabemos si este proceso se pueda seguir manteniendo si la crisis climática se hace cada vez mas grave.
Es necesario y urgente generar planes de mitigación de los posibles riesgos, donde las cadenas de suministros se aseguren, es decir, es necesario estudiar cada región y prever los mayores impactos que tendrá al someterse a cambios intensos en el clima, además que cada región debe buscar ser independiente de las cadenas de recursos previstas por una globalización que va verse fuertemente afectada.
Cambiar nuestra forma de pensar y de relacionarnos con el mundo, debe ser nuestro compromiso principal, esta crisis solo puede ser afrontada por el conjunto de millones de personas que habitamos el planeta; por lo cual, la forma de relacionarnos entre nosotros va influir en la politica y así esta influirá en el relacionamiento entre las naciones.
Sé que esto suena irreal, en un mundo en el cual siguen existiendo las guerras y el riesgo de las bombas nucleares, pero es la única opción viable para comprometernos en un reto a nivel planetario, solo la dignidad y el entendimiento entre nosotros podrá evitar que nos acerquemos al abismo.
por: Debbie Arredondo





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